- Ingredientes (para 2 mayores y una pequeña. Por ejemplo)
500 gramos de bacalao desalado, o de merluza (limpia de piel y espinas)
250 gramos de harina común
2 huevos
1 sobre de levadura Royal
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal
Pimiento rojo asado,
500 gramos de bacalao desalado, o de merluza (limpia de piel y espinas)
250 gramos de harina común
2 huevos
1 sobre de levadura Royal
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal
Pimiento rojo asado,
tomate friTO
Agua fría
Utensilios
1 bol grande
1 varillas
1 sartén mediana o una freidora
1 bandeja
1 plato
Papel absorbente
Elaboración
Nos lavamos las manos y abrimos discretamente un botellín fresquito.
Comenzamos por ir a la pescadería a por el género elegido. Si el pescadero es de confianza, le pedís que os corte el bacalao en tiras de unos 6 cm. de largo por 2 de ancho. Si elegís la merluza, es importante que la deje libre de piel y espinas.
Cuando estéis en casa, lo primero que hay que hacer es en un bol, poner la harina y añadir los huevos, 1 cucharada de aceite, la levadura y mezclarlo todo bien con las varillas, añadiendo agua fría a discreción, hasta que obtengamos una pasta para freír con una consistencia parecida a la de la masa de las tortitas. Ponemos a punto de sal y lo reservamos en la nevera durante al menos 20 minutos.
Ponemos el pescado sobre un poco de papel absorbente para retirar el exceso de humedad.
Colocamos la sartén al fuego y añadimos una buena cantidad de aceite. Fuego medio alto y, justo antes de que el aceite comience a humear, rebozamos las tiras de pescado en la pasta para freír y las añadimos a la sartén. Dejamos que se dore por un lado durante un par de minutos, le damos la vuelta y repetimos la operación por el otro lado. Con ayuda de unas pinzas los vamos sacando de la sartén y los dejamos sobre un plato con papel absorbente para que no queden grasientos. Repetimos la operación hasta que acabemos con todo el pescado. Es importante recordar que cuando freímos algo, no debemos sobrecargar la sartén para evitar un descenso brusco en la temperatura del aceite. Si éste pierde temperatura, no conseguiremos que el alimento quede crujiente, lo que daría al traste con la receta que nos ocupa hoy.
Como indicábamos al comienzo de la receta, podemos servirlo acompañado de unas tiras de pimiento por encima, o una salsa de tomate casera. No ketchup¡¡¡
Pese a que soy un amante del bacalao, es posible que su particular sabor no guste a los niños, por lo que la opción de la merluza o pescadilla, es muy recomendable.
Agua fría
Utensilios
1 bol grande
1 varillas
1 sartén mediana o una freidora
1 bandeja
1 plato
Papel absorbente
Elaboración
Nos lavamos las manos y abrimos discretamente un botellín fresquito.
Comenzamos por ir a la pescadería a por el género elegido. Si el pescadero es de confianza, le pedís que os corte el bacalao en tiras de unos 6 cm. de largo por 2 de ancho. Si elegís la merluza, es importante que la deje libre de piel y espinas.
Cuando estéis en casa, lo primero que hay que hacer es en un bol, poner la harina y añadir los huevos, 1 cucharada de aceite, la levadura y mezclarlo todo bien con las varillas, añadiendo agua fría a discreción, hasta que obtengamos una pasta para freír con una consistencia parecida a la de la masa de las tortitas. Ponemos a punto de sal y lo reservamos en la nevera durante al menos 20 minutos.
Ponemos el pescado sobre un poco de papel absorbente para retirar el exceso de humedad.
Colocamos la sartén al fuego y añadimos una buena cantidad de aceite. Fuego medio alto y, justo antes de que el aceite comience a humear, rebozamos las tiras de pescado en la pasta para freír y las añadimos a la sartén. Dejamos que se dore por un lado durante un par de minutos, le damos la vuelta y repetimos la operación por el otro lado. Con ayuda de unas pinzas los vamos sacando de la sartén y los dejamos sobre un plato con papel absorbente para que no queden grasientos. Repetimos la operación hasta que acabemos con todo el pescado. Es importante recordar que cuando freímos algo, no debemos sobrecargar la sartén para evitar un descenso brusco en la temperatura del aceite. Si éste pierde temperatura, no conseguiremos que el alimento quede crujiente, lo que daría al traste con la receta que nos ocupa hoy.
Como indicábamos al comienzo de la receta, podemos servirlo acompañado de unas tiras de pimiento por encima, o una salsa de tomate casera. No ketchup¡¡¡
Pese a que soy un amante del bacalao, es posible que su particular sabor no guste a los niños, por lo que la opción de la merluza o pescadilla, es muy recomendable.
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